Elegir el interiorismo de restaurantes es una decisión importante que condiciona la experiencia del visitante en este. La elección correcta conlleva un análisis del negocio, el tipo de cliente y cómo quieren que los comensales roten.
En este artículo se explorarán los diferentes tipos de diseño de interiores para restaurantes y criterios en cada uno, desde la distribución hasta la selección de materiales e iluminación.
Comenzar por la función del espacio antes que la forma, es una decisión crucial.
Priorizando el flujo de trabajo se conseguirá que el servicio sea fluido y que la experiencia del cliente sea buena.
Antes de saber cómo nos gustaría que quede, se debe averiguar qué servicio se les quiere ofrecer a los comensales.
Los restaurantes de alta cocina requieren de un diseño de interiores que transmita sobriedad, precisión y elegancia. El diseño en este tipo se caracteriza por baja cantidad de mesas, el silencio como prioridad, y selección de materiales de calidad.
La iluminación suele ser puntual y cálida, permitiendo dar privacidad, y el mobiliario evita ser modular, y tiende a ser hecho a medida.
Los criterios clave de este estilo son una baja rotación, un ticket medio alto, y la experiencia se prolonga.
Este estil combina la calidad gastronómica con un servicio de cocina más ágil, por lo que el interiorismo se diseña con mobiliario flexible para organizar la distribución según el momento del día.
Los materiales suelen ser industriales para dar autenticidad, y la distribución favorece la circulación fluida integrando barra, sala y cocina abierta.
Como criterios clave en este estilo se encuentran una rotación media, una experiencia diferencial culinaria, y una capacidad de adaptación grande según uso. El diseño de interiores actúa como comunicador de posicionamiento de marca así como lo hace a su vez la carta.
El diseño de interiores en restaurantes con propuestas culturales o temáticas necesitan una coherencia entre el concepto gastronómico y el espacio. Se consigue mediante la integración de referencias que refuercen la identidad sin saturar.
Esto es uno de los errores más comunes, ya que se tiende a sobreacumular de referencias decorativas. En Arcotectura, creemos que menos es más. Optar por la transformación de elementos en geometría o texturas ayudan a que la referencia cultural esté presente sin necesidad de saturar el espacio.
La solidez del concepto, materiales de alta durabilidad y calidad, y la experiencia del comensal como prioridad son los criterios clave de este estilo de interiores de restaurante.
Este tipo de diseño de interiores prioriza la distribución sobre el diseño. Debe optimizar flujos de entrada, pedido, consumo y salida sin que se genere congestión de clientes.
La distribución debe estar diseñada de manera que el cliente entienda por dónde debe moverse, dónde sentarse y dónde esperar. Los materiales seleccionados deben ser resistentes, fáciles de limpiar y de reponer. Y el mobiliario puede ser modular, apilable o fijo, para adaptar según la ocupación.
La iluminación del interior es fría y uniforme, para acortar tiempos de espera y rotar.
La alta rotación, la durabilidad de materiales y la señalética integrada son los criterios clave de este diseño de interiores.
Independientemente de cómo sea la iluminación de un diseño de interiores u otro, su importancia radica en la capacidad de transformar un espacio sin necesidad de modificar elementos. La temperatura de color, la dirección y la intensidad lumínica, son los elementos que pueden cambiar la experiencia por completo.
El diseño interior de un restaurante lleva una selección de elementos que comunican antes de que el cliente se siente. ayudan a reducir la fricción, refuerza el posicionamiento de marca y establece el tipo de experiencia.
En Arcotectura trabajamos el diseño de interiores en restaurantes bajo una visión en la que el espacio ha de responder a la lógica del negocio, evoluciona con el uso y sitúan la estrategia del espacio como el centro sobre el que el resto de elementos rota.
Contacta con nosotros, cuéntanos tu proyecto, y nosotros lo haremos realidad.
Una de las principales cuestiones que tiene que responder es la operatividad del negocio: cómo será la rotación de clientes, el ticket medio, el perfil de cliente y el servicio. Mediante esas respuestas se puede definir la distribución, la selección de materiales y la iluminación.
En un restaurante de fine dining, el diseño de interiores se trabaja para que la experiencia del comensal sea buena y prolongada; baja densidad de mesas, iluminación cálida y focalizada. El de comida rápida, en cambio, prioriza la rotación por encima del diseño.
Sí, es capaz de transformar el espacio por completo. Luz ambiental, luz focal o luz que acentúa son algunas de las formas de iluminación que ayuda a que el espacio adopte una identidad.
Pensar en referenciar los elementos característicos en lugar de acumular elementos propios ayuda a que el espacio comunique identidad coherentemente sin saturar este.
El mobiliario en este estilo de restaurante debe retransmitir identidad y flexibilidad. Sistemas modulares que permitan adaptar el espacio a distintos momentos del día y selección de materiales de alta calidad son importantes.